Los padres permisivos son aquellos que sin darse cuenta permiten a sus hijos hacer todo lo que quieran y además, les sobreprotegen demasiado. Les permiten hacer lo que quieran y si hacen algo que no está bien no les hacen ver la responsabilidad de sus acciones a través de las consecuencias educativas.
Cuando un padre es permisivo puede pasar la delgada fina entre crianza y amistad y pueden parecer ser más amigos que padres. Esto es realmente peligroso porque a los hijos no les ayuda a crecer y evolucionar como personas de éxito, más bien les impide evolucionar como debieran.
Los padres permisivos suelen evitar el conflicto y por eso prefieren excusarse diciendo cosas como que los niños hacen lo que hacen porque son niños y que no hay que darles mayor importancia. En realidad, los niños necesitan el ejemplo de sus padres, ver en ellos una buena autoridad que les guíe, les organice y les estructure el día para que de ésta manera, ellos puedan aprender habilidades necesarias para la vida diaria tanto en la vida presente como en la vida futura.
Si te has dado cuenta de que eres un padre permisivo y no quieres que tus hijos sufran las consecuencias negativas de tu crianza, entonces ha llegado el momento de que pongas de tu parte y que sobre todo, cambies esa mentalidad permisiva para poder mejorar la crianza hacia tus hijos. Tus hijos aprenderán a tener mayor responsabilidad de sus acciones, a ser personas empáticas, podrás respetar sus deseos e intereses a través de la disciplina positiva pero al mismo tiempo ellos serán capaces de autoregular su conducta de forma eficiente. Algo imprescindible para su vida futura.

¡No sigas con una crianza permisiva por el bien de tus hijos!?
Si te has dado cuenta que tus hijos cada vez hacen menos caso a las normas sociales, son más egocéntricos o empiezan a tener una actitud déspota, puede que la crianza permisiva esté detrás de todo eso. Aunque no debes echarte las manos a la cabeza porque puedes revertir los errores teniendo un plan de actuación.
Solo debes tener en cuenta que cuanto más tiempo hayas pasado criando a tus hijos de forma permisiva más complicado será cambiar esos malos hábitos tanto en ti, como en tus hijos... Pero no es imposible y con una actitud serena y persistente podrás conseguirlo. Es necesario buscar formas en las que puedas desarrollar algunos hábitos de crianza más autoritarios. Esto puede ser difícil a veces, porque a menudo significa volverse más estricto, hacer cumplir las reglas y ser capaz de hacer frente a la molestia que sienta tu hijo en momentos determinados.
Estrategias para no seguir una crianza permisiva
Algunas estrategias que puedes considerar para acabar con la crianza permisiva son las siguientes:
