Son muchas las personas que no saben si deberían divorciarse una vez que comienzan a tener problemas en la vida conyugal. Solo un matrimonio puede determinar si es el momento de divorciarse o si aún hay posibilidades de poder luchar por intentar cambiar las cosas a mejor. Cuando realmente sientas que es el momento de divorciare, no preguntarás a nadie si es correcto o no, simplemente lo sentirás así. Sabrás que ha llegado el momento y tu corazón solo te indicará una y otra vez que es hora de llevar tu vida en una nueva dirección.
Aunque claro, divorciarte tiene muchos daños colaterales que debes sopesar antes de tomar esa decisión. Los niños, la economía, la falta de estabilidad durante un tiempo... Es necesario tener en cuenta algunos problemas conyugales que puedes llevar al divorcio, los puedes tomar como señales.
Si no se tratan los problemas en el matrimonio pueden generar graves conflictos familiares, hacer que ese sienta resentimiento, que los sentimientos estén heridos y que exista una separación emocional extrema. Si alguna de las siguientes cosas están ocurriendo en tu matrimonio, es mejor que busquéis ayuda profesional para tratar de arreglarlo, y si es demasiado tarde, habla con un abogado.

6 señales de que el divorcio puede ser una buena opción
1. La vida sin tu pareja te parece buena idea
Es posible que la idea de vivir sin tu pareja sea una idea atractiva últimamente en tu mente. Aunque este pensamiento no debe tomarse en cuenta cuando existen dificultades en el matrimonio como cuando se es padre primerizo. Hay veces que es normal imaginarse cómo sería la vida "si...".
Lo que no es normal es que a menudo fantaseas con el divorcio porque no te gusta tu pareja. Esta es una señal de que estás atrapado/a en una situación desagradable y no puedes encontrar una solución al conflicto matrimonial. Es una señal segura de que debe buscar terapia matrimonial antes de que sea demasiado tarde.
2. No recuerdas la última vez que fuiste feliz en tu matrimonio
Los problemas en el matrimonio se alimentan con la pasividad o la inactividad. Los problemas también se alimentan de la falta de comunicación o la distancia emocional en la pareja. Si esto ocurre es momento de buscar tiempo para divertirse juntos y crear un nuevo vínculo íntimo y de felicidad.
Si no se toman medidas proactivas para hacer cosas divertidas juntos y resolver problemas matrimoniales llevará a otros problemas y solo tiene sentido que lo malo pronto supere lo bueno en tu matrimonio.
3. No hay buena comunicación entre vosotros
Quizá no compartas tus pensamientos ni tus sentimientos con tu pareja. Posiblemente sientas temor cuando quieres hablar con él/ella sobre cualquier aspecto. La comunicación matrimonial es una forma importante de aliviar el estrés y construir un vínculo más saludable entre las parejas.

Si no te sientes cómodo comunicándote con tu pareja, esto podría ser una señal de que sientes una falta de confianza en el matrimonio. Si esto ocurre el matrimonio tendrá fecha de caducidad porque ninguna pareja prospera cuando no hay confianza.
4. Estás siempre a la defensiva
Si te sientes demasiado a la defensiva todo el tiempo (o es tu pareja quien siempre está con las "garras fuera", despreciáis los sentimientos del uno y del otro, mostráis desprecios constantes... Entonces hay muchas probabilidades de que el matrimonio acabe en divorcio.
Cuando se evita el conflicto o se activan mecanismos de defensa negativos al tratar de resolver el conflicto, no se permite una resolución sana del conflicto. Puede ser el beso de la muerte para un matrimonio.
5. Quieres solucionar las cosas pero tu pareja lo evade
Si te sientes frustrado porque cada vez que quieres hablar con tu pareja para solucionar las cosas él/ella se aleja de ti... Las cosas no van bien. Quizá has tratado de expresarte y tu pareja con tu comportamiento solo te muestra que no le importas. Si una de las dos partes no está interesada en solucionar los problemas, entonces el divorcio está a la vuelta de la esquina.
6. No te interesa el sexo
Quizá uno quiera sexo y otro no, quizá ninguno de los dos quiera sexo... No hay necesidad de conexión íntima porque vuestra desconexión emocional es muy alta. Cualquiera que sea la razón, un matrimonio que carece de intimidad y afecto sexual terminará en divorcio o terminará siendo un matrimonio de conveniencia. Una en la que te quedas por el bien de los niños o porque temes el cambio de estilo de vida que traerá el divorcio.